¿Qué hace y qué no hace un traductor jurado?

¿Qué hace y qué no hace un traductor jurado?

Qué es una traducción jurada?

Una Traducción Jurada es una traducción realizada por un Traductor Jurado autorizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores. El Traductor Jurado actúa como un Notario, y da fe pública de la veracidad del documento traducido.

Este tipo de Traducción se puede utilizar para avalar la información traducida puesto que el traductor jurado asume la responsabilidad de la traducción con su firma y su sello reconocidos.
En su trabajo, el traductor jurado da fe de que los contenidos del documento original se han trasladado fiel e íntegramente a otro idioma y así lo certifica legalmente con su firma y sello.

Existen numerosos textos que precisan una traducción jurada:

  • Contratos
  • Acuerdos empresariales
  • Testamentos
  • Poderes notariales
  • Certificados académicos
  • Contenidos que deben ser traducidos, firmados y certificados por un profesional muy concreto: un traductor jurado.
¿Cuánto cuesta la traducción jurada de un documento?

¿Cuánto cuesta la traducción jurada de un documento?

Las tarifas generalmente se establecen por palabra traducida y lo que se denomina combinación de idiomas, formada por la lengua del documento original y aquella a la que se quiere traducir o de destino. En determinadas ocasiones el precio de una traducción jurada también puede establecerse en base al número de documentos a traducir.

¿Cómo se establece el precio de una traducción jurada según el documento?

En algunos casos, en lugar de tarificar por palabras, se establecen precios según el número de documentos a traducir. Por otro lado, también existen tarifas por documento mínimo, que suelen aplicarse para documentos legales con escaso contenido textual. Otras variables que determinan el precio final son la urgencia y el grado de especialización del texto, aunque esto también influye en el resto de traducciones que no son juradas.

¿Necesito una traducción jurada?

¿Necesito una traducción jurada?

Lo primero que debemos preguntarnos  es la finalidad del documento que se va a traducir y el tipo de organismo ante el que debe presentarse.

Por lo general, si tenemos que presentar un documento traducido de/a otro idioma ante un organismo oficial (administración pública, juzgado, notaría, institución académica, etc.), dicha traducción deberá estar certificada, firmada y sellada por un traductor jurado para poder surtir efecto. Sin embargo, este requisito puede variar en función de las exigencias del organismo en cuestión o del tipo de documento. Por este motivo, conviene informarse con exactitud del tipo de traducción que se necesita en cada ocasión.